¿Sabes cuál es la actividad más peligrosa que hacemos con mayor frecuencia?
Cada mañana nos abrochamos el cinturón, encendemos el motor y nos incorporamos al asfalto casi de forma automática, como quien toma una taza de café. Hemos normalizado tanto el acto de conducir que olvidamos que, al hacerlo, nos encerramos en…
